La verdad es que el dinero no me ha comprado la libertad, aunque se que me diran que a algunos el dinero si les compro la libertad, pero bueno veamoslo desde otro punto de vista.
El dinero no me ha dado la felicidad, con dinero no podia comprar el amor, el respeto, el cariño o la estimacion de los demas, no me ha dado mas tiempo con mis seres queridos, ni me ha dado la opcion de aprender lo que en verdad es importante en la vida o cual es el proposito de la vida.
El dinero me cegaba, cuando era niño y comence a ganar mi dinero en el colegio por saber como trabajar con las computadoras en lugar de ahorrar, ya que nadie me enseño lo que es ahorrar, gastaba en golosinas, en entradas al cine, salia con las chicas mayores ya que como tenía problemas en el colegio me sentía mejor con las mayores, pero solo me buscaban porque tenia dinero propio y no tenia que pedirle a mis papas y gastaba mas que otros, eso tambien me llevo a olvidarme de muchas cosas y quemar etapas en mi vida.
Ya de adolecente, con el dinero que ganaba trabajando me dedique a salir y comence a beber y a fumar (por supuesto que solamente fumaba cigarrillos, hasta el momento no he probado drogas ilegales), hasta me acuerdo que una noche cuando tenia catorce años lleve a tres chicas y a dos chicos a la casa de mis padres y de no ser porque mis padre llegaron que cosa hubiera podido pasar.
Cuando llegue a Lima el dinero tambien me hizo perder la objetividad por completo, lo que ganaba lo gastaba en ir a tomar con mis supuestos amigos, aquellos que llamaba cc. del partido, gastaba cientos de soles en el Queirolo, gastaba cientos de soles en discotecas, bares y casinos.
Lo único que me importaba era estar en compañia de más y más personas, sentirme aceptado, pero que tipo de aceptación es esa, que cuando estas en los peores momentos de tu vida, no se acuerdan ni siquiera que tomaron contigo ni que tuvieron a tantas mujeres como quisiste gracias al dinero.
Más adelante al buscar el amor trate de comprar el amor de mis parejas, darles lo que me pedian, a pesar que no pudiera, muchas veces les di tanto que ya no tenía que más darles y es ahí donde empezaban los problemas en la relación, al no poder darles, ni cumplirles con lo que económicamente me pedían.
Ahora que estoy preso, me doy cuenta que el dinero no me sirvio de nada en la vida, solamente me dio alegrias momentaneas, pero nada que me sirva para poder soportar este tiempo de dolor y de sufrimiento, todo el dinero que tuve, todos los supuestos amigos que estuvieron al lado mio, gastando, disfrutando del dinero, ahora me han abandonado, ya ni siquiera me contestan el telefono, se han olvidado de mi, es que nunca me tuvieron consideración, nunca me consideraron su amigo, simplemente me usaron, se divirtieron a costa mia y hasta se burlaron de mi, ahora me encuentro solo.
Pero la verdad es que agradezco a Dios por este momento en mi vida, ahora he podido valorar de mejor manera a mi familia, he podido aprender a querer nuevamente a mi madre, poco a poco, pero nuevamente la estoy empezando a querer, también Dios me ha dado a la mujer más maravilloso y hermosa del mundo a mi lado, ella no me quiere por lo que tenga, por el dinero, por el poder, los contactos, la posición, ahora que no tengo nada, ella me quiere y me ama, por quien yo soy en realidad, también me he podido deshacer de la mascara, de la careta que usaba, ya no soy el todo poderoso, el intocable, ahora conozco mis limitaciones y me da felicidad tenerlas, y me da una gran alegria el poder decir que puedo llorar, que se llorar, que mi corazón nuevamente esta ahí, quiero tener una vida nueva, una vida llena de satisfacciones personales y de amor.
Y ahora yo se que esa vida llena de felicidad no se logra con el dinero, ni el poder, ni la fama, solamente con amor, respeto y conocimiento.

