El día de ayer estaba agotado luego de que la tuberia del tanque de mi edificio colapso y tuve que ir a buscar a un gastifero a las siete de la noche, cuando al fin se pudo solucionar el problema ya era muy tarde para poder alcanzar alguno de los tantos festejos que se estaban haciendo por MVLL pero eso es otra historia, decidi ir a ver la ultima función, que película fui a ver no es lo importante, lo importante es la escena que observe y que me hizo tener un flash back a mis días de prisión.
El centro historico de Lima se ha venido recuperando a punta de una gran labor por parte de los diferentes alcaldes que han pasado en las ultimas gestiones ediles y gracias a la apuesta por parte de los empresarios que han hecho inversiones cuantiosas para que de esta forma Lima Historica tenga un mejor rostro ante los turistas nacionales e internacionales y a su vez brindar todas las comodidades a los vecinos.
Pude ver como se fue erradicando poco a poco las imagenes de tantos jovenes en su gran mayoria menores de edad que era consumidores de terokal, pero el día de ayer al salir del CinePlanet ubicado en Jiron de la Unión, me teletransporte nuevamente a los escenarios del penal de Lurigancho.
Un grupo de diez a doce, adolescentes que sus edades estarían entre los catorce y veinte años, la mitad del grupo eran mujeres, se encontraban en la calle esperando a que los amantes del cine, las parejas de enamorados, los trabajadores stressados o algúno que otro incauto que salen del cine, para poder arrancharles "la canchita", quitarles la gaseosa que llevaban, molestar a las mujeres que estaban solas, o peor aún robar algún celular, una billetera o una cartera, inhalando su terokal.
Me pare en la acera del frente para poder observar la escena con más detenimiento, vi sus rostros sucios, con una mirada perdida, una de las niñas se sentaba al costado de uno de los mayores apoyando su cabeza en su pecho para encontrar un poco de calor, o tal vez algo de cariño, otro muchachito de cabello alborotado, vestia un jean que de tan viejo y sucio parecia de color gris, con un polo lleno de huecos y una chompa de colegio la cual se notaba que había asistido a un aula de clase desde hace mucho tiempo atras.
De pronto de entre los cartones vi unas figuras que salian era un joven de aproximadamente diecinueve años un poco mas arreglado que los otros, con una niña que no pasaria de los quince, cuerpo de puber, se notaba que ella se habia tenido que entregar a las bajas pasiones de ese tipo para poder conseguir algo de terokal y un poco de comida, la escena era increible, ver como estaban vestidos, sus rostros, la forma en la que les ponia el terokal, me hizo recordar mis días en Lurigancho mientras observaba a "los rufos" consumir la piedra, y alguno que otro "carrito" dejarse violar por conseguir un poco de droga y comida.
Luego de quedarme un momento recordando esas imagenes me puse en camino en pos de encontrar a algún miembro del serenazgo, a cabo de diez minutos me canse de la busqueda, llame al 105 luego de numerosos intentos logre dar parte pero no llegaban, pero inmediatamente me acorde que en la Plaza San Martín a esas horas siempre se encuentra una unidad de la policia de la Comisaria de Alfonso Ugarte, me aproxime y di parte a la unidad a lo que el efectivo policial que se encontraba en ella me acompaño para poder ver la situación, al llegar al lugar con el policia los jovenes salieron caminando, consumiendo su terokal delante de la autoridad, a lo que los que sabemos de leyes y normas, no se puede hacer nada en contra de ellos, pasaron unos minutos y regresaron hasta por tres oportunidades, al darse por vencidos debido a que el efectivo no se iba se cansaron de regresar.
Esta imagen me dolio mucho ver a niños y niñas en la perdición del terokal, niñas siendo abusadas sexualmente para poder de alguna forma sobrevivir en las frias calles limeñas, lo más sarcastico es que esta escena se desarrollo en la cuadra uno del Jr. Puno, la cual se encuentra a escazas dos cuadras de la sede central del Ministerio de la Mujer, no se si mi blog sea leído por algún funcionario de este ministerio pero es urgente una acción en las calles del centro historico de Lima para un tratamiento integral de los niños desamparados.
Se que muchos diran que es ridiculo que un ex corrupto pida a las autoridades que actuen pero tengo derecho a reinvindicarme, cambiar y ser un hombre de bien. Espero que estas escenas pronto sean solo parte de las historias de nuestro pasado.
viernes, 8 de octubre de 2010
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